Hernia de Hiato. Nutrición sin grasas, sin fritos, sin bebidas azucaradas

Dos versiones de una misma dolencia
Dependiendo de la forma en la que se produzca, se distinguen dos tipos de hernia de hiato:

Por deslizamiento.
Se produce cuando la parte del estómago por la que éste se une al esófago se desplaza por encima del diafragma, a través del hiato. Es la más frecuente y no suele producir síntomas. En algunos casos puede coexistir con el reflujo gastroesofágico, acompañándose de acidez y ardor y regurgitaciones. No suele requerir tratamiento específico, tan sólo sintomático. Lo que sí debe tratarse es cualquier reflujo de ácido acompañante.

Paraesofágica.
La unión entre el esófago y el estómago está en posición normal, debajo del diafragma, pero una porción del estómago es empujada hacia arriba, hasta
atravesar el diafragma y situarse al lado del esófago. Puede intervenirse quirúrgicamente, para prevenir una posible estrangulación.

Menús con carta blanca
Entre los alimentos que se aconseja consumir para prevenir o aliviar la hernia de hiato se encuentran los siguientes:

Carnes magras, con poca grasa (quitar toda la visible antes de cocinarla).
Pescado: El más recomendable es el blanco, debido a su mayor digeribilidad.
Lácteos: Hay que evitar todos aquellos que sean grasos y optar por las versiones desnatadas o semidesnatadas: yogures no enriquecidos con nata, queso fresco, quesos cremosos (poco grasos), requesón, cuajada, mousse de yogur… El kéfir es otra buena opción.
Huevos: Las mejores preparaciones son revueltos, en tortilla, escalfados o pasados por agua.
Fiambres: Están permitidos el jamón York y el serrano (siempre que sea poco salado y que se elimine toda la grasa visible). También se puede
consumir fiambre de pollo y pavo
Legumbres: Lo mejor es tomarlas en poca cantidad, bien cocidas y sin acompañamientos grasos (tocino, chorizo o similares).
Verduras y hortalizas: Todas excepto las flatulentas (coliflor, coles de Bruselas, etc).
Frutas: Deben cumplir tres premisas: frescas, muy maduras y no ácidas. Las manzanas, las peras y la piña muy madura son muy recomendables.
Grasas: Se puede consumir aceite de oliva y de semillas (maíz, girasol, soja), mantequilla y margarina (se toleran mejor en crudo) y la
mayonesa light, que aporta menos grasa que la convencional.
Técnicas culinarias que alivian
-Como regla general, se deben elegir aquellos tipos de cocción menos grasos: cocido, hervido, al vapor, escalfado, rehogado, a la plancha, al horno y en papillote.

-Las frutas: En compota, asadas o en puré resultan más digestivas.

-Legumbres: Son más fáciles de digerir si se cocinan solo con arroz o patata y verduras. Si aún así no sientan bien, se pueden cocer en puré y pasarlas por el pasapurés, para que la textura sea más ligera. Para que resulten menos flatulentas, se les puede añadir un poco de comino o hinojo a la cocción.

-Las verduras es mejor prepararlas cocidas, pero sin sofritos ni salsas.

-Fritos: Hay que evitarlos al máximo, pero en caso de emplear esta preparación, lo mejor es hacerlo con poco aceite y que este sea suave (0,4 de acidez).

Toques de sabor
-Sustituir: El vinagre de vino, que puede resultar excesivamente ácido

-Por: El vinagre de manzana y el zumo o aderezo de limón.

-Sustituir: Los ingredientes que estimulan las secreciones gástricas (ajo, cebolla, chalotas…)

-Por: Aderezos que tonifican los procesos digestivos y facilitan la digestión: eneldo, alcaparras, salvia, romero, perejil, albahaca y tomillo.

-Sustituir: Las especias fuertes, como la pimienta (negra, blanca, cayena y verde), el pimentón o la guindilla.

-Por: Hierbas aromáticas que evitan y reducen la acidez y la flatulencia: ajedrea (el mejor sustituto de la pimienta), hinojo, laurel, anís verde y orégano.

Qué alimentos evitar Hay que intentar eliminar de la dieta diaria todos aquellos alimentos y preparaciones que puedan aumentar la secreción gástrica o tengan un efecto irritante sobre el esófago.

Cítricos y otras frutas.
El kiwi y la naranja pueden producir acidez, al igual que otras frutas como el plátano. Hay que restringir también la fruta no madura y cruda, la
fruta en almíbar, la desecada y la confitada.
Leche y derivados. Evitar la leche condensada, los quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados), y los postres lácteos con nata.
Pescados. No consumirlos en escabeche o en salazón (bacalao, arenques)
Grasas. Mantener a raya los alimentos excesivamente grasos (nata, manteca, tocino) y las frituras.
Cereales. Evitar el pan fresco recién horneado tipo baguette, ya que fermenta en el estómago.
Dulces. Pueden resultar muy indigestos, sobre todo los cereales chocolateados, las galletas rellenas,
chocolateadas o bañadas con soluciones azucaradas y, en general, la pastelería y la repostería.
Café: Es uno de los principales enemigos de la mucosa gástrica. Lo mejor es decantarse por el descafeinado o, mejor aún, por infusiones digestivas (melisa, regaliz).
Estilo de vida aliado del hiato
-?Lo más importante es evitar las comidas copiosas y, en vez de ello, fraccionar la ingesta diaria de alimentos en 5-6 comidas de pequeño volumen?, recomienda el doctor Juan Carlos Penalva, especialista en Aparato Digestivo del Hospital San Jaime, de Torrevieja (Alicante).

-También se deben evitar los alimentos muy calientes o muy fríos, porque pueden irritar la mucosa gástrica, acentuando los síntomas.

-Mantener a raya el sobrepeso y la obesidad mediante una dieta equilibrada e hipocalórica. De hecho, un 90 por ciento de los pacientes mejoran al alcanzar el peso adecuado.

-?Hay que restringir o limitar al máximo el alcohol, las bebidas gaseosas y alimentos como los dulces, ya que pueden exacerbar los síntomas?, señala el doctor Penalva.

-Abandonar el hábito del tabaco y evitar la ingesta de excitantes como el café, que pueden estimular la acidez gástrica.

-Recurrir solo a los antiácidos en caso de acidez gástrica, no como medida preventiva. En este sentido, hay que recordar que estos fármacos disminuyen la absorción de ciertas vitaminas y minerales, como la B1, la A y el fósforo,

-Evitar la ropa muy ceñida y los cinturones en la medida de lo posible.

-Practicar ejercicio físico de forma suave. De esta forma, se favorece la oxigenación, se reduce el estrés y se fortalece la musculatura abdominal.

-?También es muy importante no mantener una postura horizontal (acostarse) inmediatamente después de comer. Lo más recomendable es esperar aproximadamente una hora?, señala el experto.

-Debido a que la mayoría de los síntomas se recrudecen durante el sueño nocturno (debido fundamentalmente a la posición) no hay que irse a dormir hasta que hayan pasado dos o tres horas desde la cena y elevar la parte de la cama donde se apoya la cabeza en un ángulo de 30 grados respecto a los pies (lo mejor es hacerlo mediante la colocación de tacos debajo de la cama que con almohadas). De esta forma se libera de tensión la zona del
diafragma.

La importancia de la fibra Los estudios realizados sobre la cantidad de fibra presente en la dieta de las personas afectadas de hernia de hiato demostraron que aquellas que consumían menos cantidad de este nutriente son más proclives a padecer esta dolencia. La razón es que la fibra dietética tiene efectos fisiológicos sobre el colon, dentro de los cuales se encuentra el aumento del volumen de las heces fecales, la aceleración del tránsito intestinal y el aumento de la frecuencia de las deposiciones. Todo ello evita el estreñimiento, que es una de las causas más frecuentes del aumento de la presión intrabdominal, la cual, a su vez, origina una distensión progresiva del anillo del hiato, facilitando así la formación de la hernia. Las fuentes naturales más importantes de este nutriente son las frutas frescas y secas (especialmente la manzana), las verduras de hoja verde (brécol, espinaca), la mayoría de los tubérculos y raíces, los cereales integrales o de grano entero y las legumbres.

Se estima que un consumo diario de 25-30 gr es suficiente para aprovechar todos sus beneficios dietéticos y prevenir la aparición de dolencias como la hernia hiatal.

http://www.consejosdetufarmaceutico.com/hernia-de-hiato-mas-fibra-y-menos-grasas/

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2 pensamientos en “Hernia de Hiato. Nutrición sin grasas, sin fritos, sin bebidas azucaradas

  1. Mireia

    Hola, una gran lista de alimentos y recomendaciones alimenticias para los que sufrimos de esta enfermedad. Lo del pan es fundamental porque ahora es casi todo recién horneado y pre cocido y se nota al hora de comer que no sienta igual. Un saludo.

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    1. medicinaholisticageneral Autor de la entrada

      Estimada Mireia, la hernia de hiato, en primer lugar requiere una concienciación personal sobre una alimentación saludable. Además, ayuda la manipulación manual específica osteopática. Dependiendo del tipo de Hernia que presente el paciente, un osteópata visceral puede resolver más del 80% de casos.
      El uso de antiácidos e inhibidores de la bomba de protones (IBP), de forma diaria, puede causar en el organismo considerables efectos de desmineralización y modificaciones nada saludables en el metabolismo de la persona.
      Hay que encontrar el origen del desequilibrio, problablemente de componente emocional, y tratar de incorporar pequeños cambios de hábitos en la vida diaria, que resuelven la situación tan angustiosa de muchos pacientes.

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