Rizartrosis (artrosis del dedo pulgar). Tratamiento natural, Ortiga, Limón, Romero, Aloe Vera

Los problemas de artrosis son enfermedades muy frecuentes. Están asociadas al deterioro de las articulaciones, sobre todo, por envejecimiento. Pero ¡atención!, este envejecimiento no se debe solo a la edad, sino también a movimientos repetitivos y abusivos por causas laborales o deportivas, e inclusive por el uso cotidiano de nuestros dispositivos móviles, que impiden la recuperación y regeneración de la articulación.

Esto acaba provocando una degeneración que produce inflamación, comenzando un círculo vicioso degenerativo que culmina con la artrosis.

Rizartrosis

La rizartrosis es uno de los tipos de artrosis más invalidantes, ya que afecta al dedo pulgar de la mano, impidiendo la prensión y produciendo dolores muy molestos. .

Esta enfermedad es relativamente frecuente. Sin embargo, cuando decidimos ir al especialista, la articulación ya está bastante deteriorada. Entonces es poco lo que se puede hacer, siendo el tratamiento, paliativo, en la mayoría de las ocasiones.

¿Qué podemos hacer para detectar y prevenir la rizartrosis? Lo primero es conocer sus causas y manifestaciones. Así evitaremos llegar a niveles de deterioro que la hagan prácticamente incurable.

Causas de la rizartrosis
En más de una ocasión hemos sentido dolor en los músculos de la base del pulgar por realizar actividades donde usamos repetitivamente la “pinza”. Es un dolor bastante fuerte y no es extraño que tengamos que cambiar de mano para continuar.

Ello provoca que los músculos, que hacen que nuestro pulgar se abra para soltar la pinza, se desarrollen menos que los encargados de cerrarla.

Esto a la larga provoca desalineación, una descompensación entre los músculos encargados de cerrar (flexores) y los encargados de abrir (extensores), lo que va produciendo que la articulación no encaje como debería, favoreciendo más el desgaste de un lado que del otro.

Si no podemos evitar realizar repetitivamente esos movimientos, es en esta fase donde podemos aplicar medidas que contrarresten el deterioro.

Como prevenirla y evitar que aumente su deterioro
Debido a que la evolución de la rizartrosis es lenta, no se le presta demasiada atención. Por esto, no se previene hasta estadios en que ya sí es complicado corregirla. La incapacidad funcional, debido a la desalineación de la articulación, puede representar un problema de muy difícil solución aun contando con la cirugía.

Por ello, tenemos que estar atentos de la posición y estado de nuestra articulación y cuidarnos con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de los músculos que menos usamos (aquellos de estiramiento y relajación de la pinza).

De nada sirve inmovilizar la articulación de día o atiborrarnos de antiinflamatorios. Y si hemos de llegar a la infiltración de corticoides, es que el problema ya es muy difícil de solucionar, así que tenemos que evitar llegar ahí a toda costa.

Antes que la rizartrosis se desarrolle más, consumiremos alimentos con mucho calcio y omega 3 junto a una dieta alcalina. Esto aliviará los dolores de la artrosis e incluso del reumatismo.

Evitaremos los alimentos ácidos, Facilitan el depósito de sustancias tóxicas en la sangre y articulaciones, propiciando la formación de ácido úrico, piedras en vesícula, riñón y depósitos ácidos.

Habrá que evitar el alcohol y alimentos ricos en grasas saturadas, como carne roja, embutidos, leche, quesos grasos, aceite de maíz y de girasol, sazonados, azúcar blanco, cereales refinados, bebidas carbónicas, harinas refinadas y mariscos.

En ayunas podemos consumir plantas antiinflamatorias y también tomar suplementos de glucosamina y condroitina.

TRATAMIENTOS NATURALES
Limón. La cura del limón es en ayunas. Durante tres meses tomaremos el zumo de un limón en agua. Aumentaremos la dosis añadiendo un limón diario hasta llegar a 12. Invertiremos el proceso hasta llegar a un limón diario. Es recomendaable acompañar el tratamiento con dieta vegetariana.

Otras fórmulas. Hervir a fuego lento 2 limones en rodajas, endulzarlos y tomarlos dos noches antes de acostarnos. Después 3 limones en 3 noches, 4 limones en 4 noches y así hasta 10 limones. Conviene acompañar al tratamiento con dieta vegetariana.

Cada día beber limonada caliente de 2 a 8 limones hervidos en medio litro de agua. Seguir así durante al menos 10 días.

Aceite esencial de limón. Hacer masajes con aceite esencial de limón en las zonas afectadas.

Aceite esencial de Manzanilla. Ayuda a rebajar la inflamación y reducir el dolor.

Aceite vegetal de Moringa. Es un potente antiinflamatorio y, además, reduce el dolor.

Corteza de Sauce, raíz de Consuelda y Cola de caballo con arcilla roja. En cataplasma. Haremos infusión de las plantas y mezclamos con la arcilla roja. Cuando parezca un puré, nos lo aplicamos en la zona afectada. Si la articulación está caliente, el preparado lo aplicaremos frío, si está fría, lo aplicaremos caliente. En vez de la infusión se puede emplear extractos.

Arcilla. Cataplasma de arcilla con agua caliente.

Árnica. Hacer compresas sobre las zonas afectadas, envolver con tela o lana y aplicar hasta sudar mucho. Limpiar el sudor con un paño mojado en agua templada y abrigarse bien.

Romero. Infusión de una cucharada de romero seco en una taza de agua hirviendo. Beber un par de tazas al día.

Alcohol de romero. Macerar romero al 10% en alcohol durante 2 semanas. Emplear de 4 a 6 semanas en las zonas doloridas.

Aloe vera. Licuamos una hoja pelada, hacemos una cataplasma con ese jugo mezclado con miel, cáscara de naranja y barro rojo. Es recomendable aplicarlo por las noches.

Ortiga. Cocer raíz de ortiga durante 10 minutos y tomar 3 tazas al día. También en infusión de las hojas, tomar 3 veces al día antes de las comidas

Cocer en un litro y medio de agua 3 cucharadas de raíces y hojas de ortiga a fuego lento 3 minutos. Enfriar, colar, añadir un diente de ajo picado y guardar en el frigorífico. Tomar medio vaso en ayunas todos los días.

Perejil. Echar un puñado de perejil en 1 litro de agua hirviendo, reposar 20 minutos. Tomar media taza antes de cada comida.

Sal de Epson. Tomar dos veces por semana durante tres meses para el reumatismo crónico.

Otras plantas medicinales para dolores articulares: abedul, diente de león, harpagofito, mejorana, ortiga, uña de gato y zarzaparrilla.

Terapias complementarias
La hidroterapia es muy beneficiosa.

La Moxibustión es muy recomendable si la zona afectada está fría. Alivia el dolor y mejora la movilidad. Es una práctica usual en la medicina tradicional china.

La osteopatía, acupuntura y masaje nos ayudarán a disminuir el dolor y las molestias.

El uso de la aromaterapia y la geoterapia son de gran utilidad, igual que en caso de artritis.

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