Agua estructurada. ¿Qué es? Aplicaciones terapéuticas

Los misterios del agua: el agua estructurada

Si tuviéramos un visitante de otro planeta en la tierra, es probable que se extrañase al ver que, siendo el agua la fuente de vida del planeta, no la cuidamos ni respetamos como deberíamos, la contaminamos cada día y además casi no sabemos nada sobre ella.
Maks Vrecko viene Begunje, un pequeño pueblo a los pies de los Alpes eslovenos. Su primera experiencia con la importancia del agua tuvo lugar en 1993, cuando empezó a cultivar fresas. El sabía que las fresas necesitan de una gran cantidad de agua de buena calidad, por ello investigó hasta encontrar, en las propias montañas cercanas, el agua adecuada para sus cultivos. Los cuatro primeros años fueron complicados ya que tenía poca experiencia en el cultivo de fresas y la mejor forma de comercializarlas. Pero con los años, y poco a poco, fue aprendiendo y mejorando hasta llegar a producir 20 toneladas de fresas al año, las cuales se vendían íntegramente a personas que llegaban a su granja expresamente a por ellas.
Maks con sus fresas (Fuente: Flaska d.d.)
En el 2003, y en ese proceso de búsqueda por conseguir el mejor agua, se entera que existe la tecnología para reestructurar el agua, y puesto que las fresas están compuestas en un 89% de agua y necesitan gran cantidad de agua al año, le pareció razonable probar esta tecnología en su cultivo ante la expectativa de que el agua estructurada favoreciera el crecimiento y la calidad de las fresas.
Al principio pensó que la tecnología no funcionaba

Decidió entonces dividir el campo en dos y utilizar agua estructurada en una parte y agua normal en la otra. Al principio las diferencias no eran notables, por lo que pensó que esta tecnología no funcionaba. Sin embargo, llegado el momento de recoger la cosecha se pudo apreciar el efecto que cada uno de los tipos de agua había tenido en las fresas: las regadas con agua estructurada eran definitivamente mas consistentes y duraban frescas hasta un día y medio más, lo que significa mucho cuando se habla de fresas. Así mismo, la producción incrementaba hasta en un 18 % en comparación con la parte regada con agua normal, las plantas tenían mucha más vitalidad al final de la cosecha, y habían sido más resistentes a las enfermedades
Sistema de revitalización de agua empleado en el cultivo de las fresas (Fuente: Flaska d.d.)
Durante los 6 años siguientes continuó haciendo pruebas con esta tecnología en diferentes condiciones y tras obtener siempre los mismos resultados asombrosos, no le quedo más remedio que aceptar la eficacia de usar agua estructurada con las fresas y pasó de ser un escéptico a convertirse en un convencido defensor de dicho tipo agua. En 2009 decidió traspasar el negocio de las fresas para embarcarse en un nuevo proyecto relacionado con el agua estructurada.

¿Por qué deberíamos preocuparnos de reestructurar el agua que bebemos? Lo natural es que el agua discurra libremente por los cauces y ríos y no por sistemas de tuberías que son complejos, con torres, bombas, sistemas de sanitación, etc., en ellos el agua tiene que fluir por largos recorridos en línea recta, girar hasta 90 grados, estar sometida a una gran presión, a la oscuridad y además a ser tratada con productos como cloro o flúor… A consecuencia de todo ello, el agua, desde el manantial, donde nace, hasta que llega a nuestro vaso, ha perdido su estructura original y ya no sabe igual. Básicamente ha perdido su función como fuente de vida y se convierte en agua desvitalizada.
Viktor Schauberger fue un pionero en el campo del agua estructurada
Existen distintos enfoques o formas de conseguir la reestructuración del agua. Un pionero en dicho campo fue Viktor Schauberger, quien inventó y desarrollo en 1928 una maquina capaz de revitalizar/estructurar el agua. Su tecnología se basaba en entender y copiar a la naturaleza, y en concreto a los vórtices o “remolinos” de agua. El movimiento en vórtices representa el procedimiento natural que desarrolla el agua donde no solo se reestructura sino que se somete a un proceso de limpieza para ayudar deshacerse del efecto negativo de los metales pesados, pesticidas y disrruptores hormonales que se encuentran en el agua por la acción humana.

Hay muchas empresas que utilizan los descubrimientos de Schauberger. Por ejemplo, la compañía Watreco en Suecia ha desarrollado un aparato para estructurar el agua que se emplea tanto para las pistas de hockey sobre hielo con el fin de conseguir un hielo más firme con un consumo energético menor, como para la agricultura. Así mismo, se han realizado pruebas en la U.E.A. (Unión de Emiratos Árabes) con pepinos y los resultados han sido muy similares a los obtenidos por Maks con las fresas: mayor producción, frutos menos perecederos y las plantas mas resistentes a las enfermedades.
Johann Grander y otras tecnologías de transmisión de información al agua

En el campo de la estructuración del agua otro pionero es el mundialmente conocido científico austriaco Johann Grander. Su empresa se encarga de producir y comercializar por todo el mundo un tipo de aparatos estructuradores de agua para uso residencial, para piscinas, y en producciones industriales como por ejemplo para hacer pan de mejor calidad.
Además de estructurar el agua a través de movimientos en vórtices o vibraciones que pueda emitir una maquina, existen también otros métodos capaces de transferir información, vibración o frecuencia al agua. Como por ejemplo a través de la información que un agua puede transmitir a otra cuando se juntan, o con cerámicas, minerales, la magnetización, la solarización, y también mediante la meditación, o el uso de palabras, imágenes y música, como muestra Masaru Emoto.

Cañones de Orgón (Fuente: Flaska d.d.)La tecnología de programación del vidrio
Maks, por su parte, decidió enfocar su investigación en las posibilidades que ofrece el vidrio. Es interésate el hecho de que posee estructura cristalina al igual que el agua, además de su potencial de poderse programar al estar compuesto por un 71% de sílice. El planteamiento de Maks para el agua estructurada se denomina TPS (Tecnología de Programación del Sílice) y se lleva a cabo en 4 fases. La más importante de ellas consiste en exponer el vidrio durante 90 minutos al campo vibracional que genera un cañón de orgón. Durante ese tiempo se consigue imprimir un programa vibracional en el sílice del vidrio y como resultado el vidrio programado estructura el agua con la que entra en contacto.

El agua es muy sensible y compleja
No es fácil obtener datos exactos sobre los cambios o alteraciones que experimenta el agua en las distintas situaciones, ya que el agua es muy sensible y compleja. Este hecho representa una de las principales razones por las que la ciencia convencional no se pronuncia expresamente, más allá de su parte química considerándola como una simple molécula formada por H2O.
No obstante, si se puede decir que distintos investigadores de todo el mundo en torno al agua, y a través de diferentes experiencias empíricas llegan a la misma conclusión: se puede cambiar la estructura del agua y sus propiedades para el beneficio de las personas, animales, plantas y de todo el planeta.

Distintos caminos y una misma meta: un agua mejor
Es un hecho que existen diferentes tecnologías para estructurar el agua, como las que se han considerado en este artículo o incluso la combinación de estos mismos métodos. Es difícil decir cual de ellos es el mejor: si los vórtices de agua, tecnologías de transmisión de información de agua a agua o a través de aparatos que mejoran la estructura del agua.
En cualquier caso, cada paso que demos y que nos lleve hacia un agua mejor es muy positivo, ya que somos entre 60 a 70% de ella. Si cambiamos y mejoramos el agua que bebemos en tan solo un pequeño porcentaje, podemos estar seguros que estamos dando un gran paso hacia conseguir una mejor salud y un mejor planeta

http://www.revistauh.es/los-misterios-del-agua-el-agua-estructurada/

Eficacia terapéutica del agua magnética

Para llevar a cabo sus dos misiones fundamentales, es decir, transportar elementos nutritivos y drenar los desechos orgánicos, el agua necesita disolver las sustancias y luego arrastrarlas.

Pues bien, según el doctor Felicísimo Ramos – autor de El agua magnetizada – cada una de esas misiones se mejora si el agua es magnética ya que ésta es diurética, ligera, más fácilmente asimilable, mineralizada y no tiene el inconveniente de formar microcristales nefastos para el organismo.

Además actúa como drenante general del organismo y como regulador de todos los sistemas del cuerpo: circulatorio, nervioso, locomotor, digestivo, respiratorio, excretor, reproductor y endocrino.

Asimismo, entre las distintas funciones que realiza el agua magnética en nuestro organismo cabe destacar las siguientes:
Energetiza el organismo y ayuda a conservar el buen estado de salud.

Disminuye la viscosidad de la sangre y favorece la circulación sanguínea.

Favorece la función pancreática. Gracias a ello los diabéticos pueden muchas veces disminuir su medicación.

Colabora eficazmente en el proceso digestivo evitando los trastornos causados por el insuficiente poder solvente del agua común. Al disolver mejor las sales de los alimentos se asimilan mejor los nutrientes y se evitan el estreñimiento y la diarrea.

Aumenta la solubilidad de las sales. Por eso, suministrándola regularmente a quienes tienen piedras en el riñón y en la vesícula consigue – en un elevado porcentaje – eliminar cálculos renales y biliares y se reduce la posibilidad de producir más.

Facilita la expulsión de los molestos gases que provocan la hinchazón del vientre.

Limpia los poros de la piel en profundidad por lo que ésta queda húmeda y suave más tiempo evitando que se reseque.

Es muy útil en el lavado de heridas, el dolor de ojos, el tratamiento de los eczemas, las úlceras en las mucosas y la limpieza bucal en casos de halitosis.

Además, su acción bactericida se pone de manifiesto en la cicatrización de pequeñas heridas y arañazos cutáneos. Y eso no es todo. A las propiedades descritas por el doctor en Física y Química Felicísimo Ramos hay que añadir los efectos terapéuticos contrastados por el médico francés Louis Donet.

Son estos:

Favorece la normalización de los índices de colesterol y de urea.

Regula la presión arterial, actúa sobre el tono y la elasticidad de los pulmones y el estómago, y tiene un efecto beneficioso sobre las variaciones en el sistema hormonal.

Aumenta los movimientos peristálticos del intestino y sus efectos terapéuticos son notables en problemas digestivos como náuseas, vómitos, hinchazón de vientre, flatulencia, estreñimiento, etc.

Ayuda a eliminar la celulitis, fluidifica la sangre, mejora la circulación y conserva la elasticidad de los vasos sanguíneos. Así, previene la trombosis y la tensión sanguínea elevada.

Contribuye a que la región vesicular se vuelva blanda e indolora. En las heces se detecta la evacuación de pequeños cálculos biliares y en 2 o 3 meses desaparecen en su mayor parte los cálculos úricos.

Aumenta la tasa urinaria y se disuelven más rápidamente los cálculos renales.

Suaviza la piel, ablanda y elimina las durezas y mejora las dermatosis. Además, las uñas y cabellos mejoran de aspecto y de brillo.

LA MEMORIA DEL AGUA

Es importante entender que el agua tiene “memoria”.

Es decir, posee la capacidad de almacenar en su estructura reticular, en forma de frecuencias electromagnéticas, la información de las sustancias de todo tipo con las que entra en contacto:
minerales
vitaminas
aminoácidos
agentes químicos
microorganismos (bacterias, virus, hongos…)
radiaciones
plantas
frutos
metales
hormonas
disolventes
productos fitosanitarios
abonos, etc.
En el agua se puede hasta registrar la luz, el sonido, las emociones o los pensamientos. Y esa información, que se transmite a través de frecuencias, no se “borra” fácilmente.

Hoy se pueden extraer del agua muchas de las sustancias nocivas materiales mediante algunos de los métodos conocidos – destilación, filtración, etc. – pero con ellos no se eliminan las miles de frecuencias grabadas en ella que luego ejercen su efecto en los sistemas biológicos.

Es decir, la información de las sustancias con las que ha estado en contacto permanecen en el agua. Y se transmiten a nosotros, en mayor o menor medida, cuando la ingerimos. Y otro tanto ocurre con todos los alimentos que se echan al agua o los lavamos con ella.

La Homeopatía o las Flores de Bach, por ejemplo, funcionan precisamente porque el agua almacena la información de las sustancias que se diluyen en ella.

Por eso la cantidad de producto no tiene tanta importancia. Y esa información que se almacena en la estructura del agua es traspasable a los sistemas biológicos – humanos, animales y plantas – como si las sustancias materiales aún estuviesen en ella.

En todo caso, debemos saber que el porcentaje de sustancias nocivas que incorporamos con el agua “potable” que bebemos es relativamente bajo en comparación con las sustancias nocivas que consumimos con nuestra comida y que no somos capaces de expulsar. Porque, ¿a dónde cree que terminan yendo a parar los productos agroquímicos que se echan a los alimentos?

Según Peter Gross, comiendo un solo plato de lechuga de cultivo convencional podemos ingerir más nitrato que bebiendo agua durante un mes entero. No olvidemos que somos los últimos en la cadena alimenticia y que, en consecuencia, absorbemos las sustancias nocivas de todos los productos que han contaminado a vegetales y animales.

Cada vez son más los científicos que piensan que la aparición de numerosas enfermedades nuevas se debe primordialmente a dos hechos: la cada vez mayor sobrecarga del organismo con elementos tóxicos artificiales y su incapacidad para expulsar esas toxinas de forma natural porque el agua ha perdido su efecto purificador. Y piénsese que el cuerpo humano consiste en un 70-75% de agua.

Por otra parte, a veces tanto nuestras aguas potables como las minerales embotelladas están químicamente limpias… pero generalmente “muertas”. No contribuyen ya a la eliminación de las sustancias nocivas de nuestro cuerpo. Eso sólo lo logra el agua viva, el agua de manantial pura y limpia que se obtiene directamente.

Esa sí desintoxica el tejido conjuntivo y, expulsa las toxinas del metabolismo ayudando en los procesos metabólicos y la digestión. El problema es que con la lluvia ácida encontrar hoy agua realmente pura es un imposible.

http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_agua05.htm

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s